Mario Marín vuelve a prisión domiciliaria tras obtener un amparo federal

Por Ismael Rojas Cuellar

El exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, dejó el penal federal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México, para regresar a prisión domiciliaria en un inmueble ubicado en la colonia Xilotzingo, en la capital poblana, luego de que un juez federal le concediera un amparo por motivos de salud.

La resolución permite que el exmandatario priista continúe el proceso penal que enfrenta por el delito de tortura en agravio de la periodista Lydia Cacho Ribeiro bajo resguardo domiciliario, con el uso de un brazalete electrónico, vigilancia permanente y otras medidas cautelares impuestas por la autoridad judicial.

Mario Marín había sido trasladado al penal del Altiplano en 2025, después de que un tribunal revocó el beneficio de la prisión domiciliaria al considerar que existía riesgo de fuga. Sin embargo, su defensa promovió un nuevo juicio de amparo argumentando el deterioro de su estado de salud, recurso que finalmente fue concedido por la justicia federal.

Aunque ahora permanecerá en su domicilio, el exgobernador no recuperó su libertad, ya que continuará sujeto al proceso judicial y deberá cumplir con las restricciones impuestas por el juez mientras se resuelve de manera definitiva su situación legal en el caso relacionado con Lydia Cacho.

El cambio de medida cautelar vuelve a colocar en la opinión pública uno de los casos judiciales más emblemáticos del país, originado por la detención y presunta tortura de la periodista tras la publicación del libro Los demonios del Edén, en el que denunció una red de explotación sexual infantil.

Con el amparo concedido, Mario Marín abandona nuevamente el penal del Altiplano para enfrentar su proceso desde prisión domiciliaria, aunque seguirá bajo supervisión judicial y sin que ello signifique el cierre del caso que enfrenta por presunta tortura.

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